domingo, 11 de noviembre de 2012

RECOMPENSADO


Tonos diferenciados.







Camín del Indio cuesta arriba;muy autóctono.Humedad 200%.Abarrotáo de castañes pol suelu como decimos.Una alfombra de hoja y oricios de castaña que en estas fechas ocupa su lugar en el suelo.









Unas regateras de la lluvia que aún corre y este escalón que visto desde abajo tiene "su aquel". 



Elijo el camino del apicultor que no reviste mucha dificultad,aunque con lluvia es divertido de bajar.Una pizca de riesgo y un tramo selectivo son ingredientes que se llevan muy bien.






En esta vez todo venía poniéndose algo complicado desde hace días.Las predicciones no vaticinaban nada bueno para esta jornada.Un resquicio a la esperanza podía ser la única manera de no agarrar una mojadura por salir en bici.
 La mañana llegó y la lluvia de su mano.Un séptimo sentido, por decirlo así, se apodera de mis ganas en el preciso momento y me empuja sin vacilar a dar pedales.Las poderosas razones en contra de la rutina semanal no permiten que se me esfume esta ocasión única en la que se sueltan los grilletes del sistema.
 Mejor calado que no atormentado por la idea de lo que podría haber sido. Y salí con las ganas de quien se va a comer el mundo.Sin titubeos,pedaleando si cabe con más énfasis que de costumbre.
Un aliado aparece en escena.A veces enemigo y hoy salvador.Un viento frío y a ratos intenso que me azota desordenado.La masa gris que todo lo cubre se fracciona en partes y unos tibios rayos de sol se cuelan.En ese momento ya ha parado de llover.
A partir de ahí se abre una ventana con la que pude haber soñado durante esta semana.Sí,un par de horas después ya camino de vuelta me siento recompensado.
Fuerza y salud.

domingo, 4 de noviembre de 2012

UN DÍA CRUDO












Es época de estar sometidos en las rutas a los rigores del tiempo.
 Se abre la mañana;cielo encapotado y una amenaza patente de lluvia. Hay ganas de salir a rodar después de la típica semana cargada y como se suele decir,para un día que puedo... Es un día que se dice crudo.Algo de fresco,solo eso,pero mucha humedad y aparece el orbayu para darle un punto de interés al esfuerzo.
 Ya metidos en harina la cosa cambia,no es lo mismo comenzar con malas condiciones que a mitad de camino comience a llover.Ya estando en caliente se lleva bastante bien.
 Nuestros típicos recorridos ya apenas recordados en estas resbaladizas condiciones vuelven a cobrar un cariz muy diferente.
La técnica para afrontar los descensos es un valor en alza ahora y la capacidad de sufrimiento y una mente poderosa la llave que te hará subir sin bajarte de la bici.
 No hay camino igual a otro,no hay recodo en el que se pueda uno relajar del todo. Todo importa cuando las condiciones son más duras y hay que adaptarse.